1. Aprovechar las oportunidades III


    Fecha: 08/07/2024, Categorías: Incesto Autor: holograma, Fuente: SexoSinTabues30

    Mi señora, Elida, iba al menos una o dos veces a la casa de su hija Romina, con lo cual, si bien no me explicaba nada al respecto, yo sabía que iba a tener sexo con su hija y con sus nietas. Estaba como desatada, me dije a mi mismo que podía ser la edad, ella tiene 54 años y yo 56, de hecho, siempre tuvo un especial afecto al sexo, nunca tuvo problemas en hacer el amor conmigo, pero que a esta altura se desatara con la bisexualidad y con una sexualidad muy incandescente me resultaba un poco raro.
    
    Cuando volvió por la tarde-noche de la casa de su hija, le di un beso caliente de lengua y le puse una mano en el culo, cosa que hago siempre, y le dije que tenía muchas ganas de cogerla, me dijo que estaba un poco cansada. A lo que respondí:
    
    -Dejate de joder, no me vas a decir que está cansada, lo que pasa es que estuviste cogiendo con tu hija y tus nietas y te debes haber acabado como un yegua, déjate de joder y vamos a coger la puta que te parió. Dije poniéndome serio.
    
    -Está bien vamos a coger, dijo con voz suave. A lo que agregó: no te dije que no quería hacer nada, te dije que estaba un poco cansada.
    
    -Bueno, dije, entonces mientras yo juego con tu concha tus tetas y tu culo vos me vas a contar qué hiciste.
    
    – ¿Con lujo de detalles?, preguntó.
    
    -Sí, con lujo de detalles, le dije con ojos libidinosos.
    
    -Además, me dijo, te voy a contar lo que quiero hacer.
    
    – ¿Ah, hay más todavía, estas sin calma mujer? ¡Cuánta calentura!
    
    -Sí, estoy muy caliente, estoy en un periodo de mucha calentura. Aparte, me debe estar por venir.
    
    -Bueno, dije, sabés que me gusta chuparte la concha con sangre y que eso me calienta mucho.
    
    -Si ya lo sé.
    
    Bueno, empecé la faena de chupar sus tetas y apretar sus pezones para extraer calostro de los mismo, cosas que me excita mucho, y luego pasé a lamer sus agujeros mientras ella me contaba con lujo de detalles lo que había hecho con su hija y con sus nietas, eso solo me erectaba mucho más la verga, luego comencé a cogerla por la concha y por el culo, y fue allí donde del di toda la leche y le dije al oído: mañana cuando vayas a hacer la caquita te va a salir con lechita mi amor.
    
    -me dijo: tengo dos cosas para decirte.
    
    -¡Caramba! De a dos vienen las cosas que me tenés que decir.
    
    -Sí, una, y me pone muy contenta y me excita, es que hace dos meses que a Romina no le viene. Así que preñaste a mi hija. Y eso me hace muy feliz.
    
    Sí, bebota, le dijo con un poco de asombro.
    
    -Sí, me gusta mucho.
    
    -Y a mí me va a gustar coger con una embarazada, me calientan las embarazadas.
    
    -A mí también, la voy a comer toda.
    
    -Estas insaciable, le dije.
    
    -Sí. Y seguro que a vos no te gusta.
    
    -Me encanta que estés tan caliente amor.
    
    – ¿Y la otra?, le dije
    
    – La otra es que me quiero coger a mi nieto.
    
    -¿Cuál? Pregunté.
    
    -A Agustín.
    
    Y allí me contó que se encontraron Romina y Malvina (la madre de Agustín), y ésta le dijo que el chico lo veía un poco putito, por ciertos amaneramientos que tenía ...
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