1. La máquina de mi marido


    Fecha: 09/06/2024, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: vsop, Fuente: TodoRelatos

    —Cariño, necesito tu ayuda.
    
    —Claro, lo que quieras.
    
    Mi marido, Juan, era investigador en un nuevo campo. Concienciado por el cambio climático intentaba desarrollar nuevas energías limpias y baratas. Desechó la energía solar y eólica, ya había demasiados estudios, decía, y llevaba varios meses encerrado en su laboratorio, nuestro garaje, trabajando en una nueva forma misteriosa de producir electricidad.
    
    —Ana, no puedes comentar con nadie lo que vamos a hacer, esto tiene que ser secreto hasta que esté terminado el desarrollo. No quiero que me copien o me impidan continuar.
    
    —Claro, Juan, pero no me has dicho en qué consiste tu sistema, has sido muy misterioso.
    
    —Es que no es algo convencional. Es totalmente novedoso.
    
    —Vale, ¿cuándo quieres que te ayude?
    
    —Si te va bien ahora mismo — me dijo con la mirada ilusionada.
    
    —Pues vamos — por la tarde me gustaba ver una serie en la TV, pero por una vez me la saltaría.
    
    Juan me cogió la mano y me arrastró al garaje por la puerta de comunicación de la cocina. Tuve que medio correr para seguirle el ritmo. Parecía eufórico con la prueba.
    
    —Espera, cariño, me vas a tirar. Por cierto, no me has explicado nada de tu sistema.
    
    —Es una forma totalmente gratuita de recargar baterías. No solo servirá para los coches eléctricos, incluso se podrá abastecer de electricidad a un hogar. En el futuro no necesitaremos la red eléctrica para las casas.
    
    —Parece genial.
    
    —Venga, pasa, pasa.
    
    —Jajaja, estás ansioso.
    
    Al entrar al garaje me detuve bruscamente. Juan lo había vaciado y sustituido las estanterías llenas de cosas inútiles por unas cruces atornilladas a la pared.
    
    —¿Qué es esto? — le pregunté examinado los artefactos. Las cruces en forma de “X” medirían algo más de dos metros de alto y tenían en los extremos de las aspas abrazaderas para ¿sujetar brazos y piernas? Al lado de cada una de las tres cruces había una caja gris metálica de la que salían un montón de cables y tubos, algunos acabados en algo como electrodos y otros en una especie de copas de diferentes tamaños. Frente a todo esto una rueda que me recordaba al timón de un barco pirata acoplado a otra caja más pequeña con multitud de diales que se conectaba mediante cables a las cruces.
    
    —Mira, presta atención — me dijo Juan pasando a modo científico loco —, la energía se genera en las cruces, pasa a las cajas controladoras y de ahí a las baterías — me señaló una pila de seis o siete baterías enormes que había en un rincón.
    
    —¿Y el timón?
    
    —Eso es lo mejor, no se necesita alimentación externa para que funcione el sistema. Basta con que una persona haga girar la rueda para que el proceso se ponga en marcha, luego la propia electricidad generada es capaz de mantener operativo todo el dispositivo. No necesita mucha potencia, así que cualquiera puede hacerlo. Basta con que en una casa conviva una pareja para que sea posible.
    
    —¿Una pareja? ¿Un hombre y una mujer? — me extrañaba que los participantes debiesen tener un ...
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